There is a crack in everything
that's how the light gets in

- Leonard Cohen

PRESENTACIÓN

La mayoría tenemos la sensación de que el nuestro es un tiempo de cambio. Siempre lo es, pero en determinados momentos se producen dinámicas de acumulación de transformaciones que suponen un verdadero cambio de época, y hoy parece que estamos en uno de esos momentos. En muchos territorios de la realidad social se están produciendo alteraciones que configurarán la sociedad del futuro; en el mundo de las tecnologías de la comunicación, la organización del trabajo, el desarrollo de formas de cooperación colaborativa, nuevos modelos de familia, trayectorias vitales menos estructuradas, distintas configuraciones ideológicas de las formaciones políticas, nuevos comunitarismos, distintos fenómenos interconectados de cuya resolución depende nuestro futuro.

Porque en todas esas partidas se juega el camino a nuevos elitismos construidos a partir de la escasez de muchos y el aumento de la desigualdad, o por el otro lado, la profundización democrática que aproveche las muchas posibilidades de los nuevos escenarios para generar más igualdad, libertad y bienestar compartido. Para identificar bien estos espacios de conflicto y definición no son suficientes las viejas recetas ideológicas, las condiciones tecnológicas y sociales han cambiado de un modo tan acelerado que requieren de nuevos abordajes.

Por todo ello es clave separar el trigo de la paja, ser capaces de diagnosticar dónde están los goznes en torno a los cuales nuestro tiempo está cambiando, y no seguir mirando a los lugares de siempre, como aquel borracho que al deambular por la calle pierde sus llaves y no deja de mirar durante minutos y minutos al pie de la farola que tiene al lado por ser el único punto con luz en su entorno. Ésta sería la primera cuestión, mirar al sitio adecuado, ahí donde pasan las cosas realmente relevantes, y huir de los debates secundarios que mantenemos por inercias. El segundo objetivo sería hacerlo en modos concordantes con nuestro tiempo, partiendo de que el conocimiento está muy repartido, las prácticas y formas de hacer emancipadoras se encuentran en multitud de grupos sociales, y que los cambios se producirán con el concurso de muchos y no por la mayor o menor habilidad de una minoría. Queremos acciones de producción de ideas y análisis y una participación activa de las personas asistentes, por lo que huiremos en la medida de lo posible de modelos más verticales como conferencias o mesas redondas.

El tercero sería encontrar respuestas o propuestas que sirvan de orientación en los grandes asuntos de nuestro tiempo también en nuestra ciudad, sabiendo que en los tiempos “líquidos” que vivimos no sirven los grandes axiomas inamovibles, sino que no nos queda más remedio que pensar y buscar respuestas de forma cooperativa y conjunta a lo que nos sucede.

La Grieta es una propuesta de reflexión colectiva que pretende contribuir desde Córdoba a esta tarea de identificación de los espacios del cambio, y a construir entre todas mapas para movernos en esos espacios de forma que generen más democracia y derechos, y no más desigualdad y exclusión, abriendo espacios de conversación ciudadana amplios sin rutas prefijadas ni más finalidad que entender nuestro tiempo y nuestra sociedad y encontrar caminos y respuestas colectivas gracias al viejo arte de pensar y conversar.